Artículo sobre el pase de recortes de documentales sobre gentrificación cultural, turistificación y perspectivas de lucha por el territorio
Escrito y organizado por el CSO La Squatxeria, 24/05 – 18:00 (Hospitalet de Llobregat)

Introducción:
Puesto que los centros de las ciudades van cambiando y creciendo, los barrios cercanos, antes periféricos, se gentrifican y son recuperados por el Capital. Por el camino, las habitantes de estos barrios son expulsadas y substituidas por otras de clases más altas. No siempre se trata de gentrificación, sino de un catálogo de formas distintas en que la ciudad se apropia del espacio colectivo para destinarlo a fines institucionalmente sancionados. Es la imposición de una determinada idea de ciudad que pasa, siempre, por la obtención de rédito económico.
En manos del neoliberalismo la ciudad se ha convertido en un lugar de extracción de rentas y plusvalía, donde suelo y urbanismo tienen un protagonismo destacado. En su gran mayoría, las reformas urbanísticas de nuestras ciudades, llevadas a cabo con la complicidad institucional,
han provocado gentrificación del espacio, aumentando artificialmente el valor del suelo y provocando la expulsión de la población económicamente vulnerable, con la finalidad de configurar un modelo de ciudad atractiva, pacificada y homogenizada, con capacidad de atraer
capitales financieros, clases medias acomodadas y turistas.
Todos estos procesos han dejado una ciudad difícil de habitar. Asistimos a una nueva desposesión, que tiene como objetivo destruir espacios y tejidos sociales. La inmolación del Poblenou en nombre de un cluster tecnológico-artístico, de la nueva economía, para convertirlo en el 22@ sería un ejemplo evidente. Otro también cercano podría ser el caso del Districte Cultural en L’Hospitalet de Llobregat.
Estos fragmentos y aportes documentales no pretenden ser un análisis riguroso de dichas cuestiones o problemáticas, sino una síntesis de ideas que faciliten una mejor comprensión de este tipo de procesos. Y que quizás, de alguna manera, remuevan conciencias y sirvan de
aliciente para la apertura de nuevas perspectivas y la articulación de luchas o resistencias.
Bloque 1. Gentrificación cultural:
Entre todos los nuevos mercados abiertos por la gentrificación destaca la construcción o rehabilitación de edificios para hogares con más recursos. El cambio favorece a un nuevo mercado laboral en torno al sector del arte, al tiempo que transforma las relaciones industriales en un artefacto cultural. El pasado industrial de un barrio se convierte en una abstracción comercializable en fotografías, arquitectura y novelas mientras las nuevas trabajadoras cobran una miseria como camareras, a la espera de oportunidades en el arte. El LOFT se ha popularizado en los barrios habitados por artistas. El capital económico empleó la cultura como un medio para abrir un barrio devaluado a múltiples mercados, en un acuerdo histórico entre la cultura y el capital en el centro urbano.
A estos procesos de destrucción creativa no ha sido ajena la mercantilización del arte y la cultura. En su nombre se levantaron edificios que blanquean todos los desmanes de la especulación inmobiliaria: El Born, el MACBA, el CCCB, la facultad de Geografía e Historia, la
Escola Massana e incluso la Filmoteca, que marchó del Barrio Chino en los años 80 y volvió a su lugar de origen años más tarde, eso sí, al barrio “regenerado” que había cambiado de nombre. Si el Barrio Chino era ejemplo de conflicto y miseria, el Raval, por el contrario, debía ser un
territorio pacífico y atractivo.
Este nuevo urbanismo ha sido criticado como un medio para dispersar las concentraciones que favorecen la toma de conciencia y el conflicto social. La cultura ha sido desarrollada en actividades que son frecuentemente exclusivas y excluyentes; en realidad, se dirige a la atracción de las clases creativas y no a la mejora de condiciones de vida de las vecinas. Este
tipo de políticas de urbanismo amable, destinadas a atraer a las clases creativas, entroncan con la ideología neoliberal: expulsan a las clases bajas de las ciudades, quitando problemas a las autoridades; higienizan o renuevan zonas céntricas, permiten pelotazos urbanísticos y pacifican
zonas conflictivas.
A su debido tiempo, las artistas sufren también la expulsión de estos barrios ya pacificados para las clases altas, sin ser conscientes, en general, del papel jugado en su transformación y la expulsión de sus primeras moradoras. Algunas lo racionalizaban, argumentando que la gentrificación llegaría de todos modos; otras negaban su participación; y unas cuantas trataban de luchar contra ello. Cuando ni siquiera las pioneras pueden vivir en los barrios que contribuyeron a domesticar, reinan por las calles turistas, yuppies y sus mascotas.
Bloque 2. Turistificación y luchas en defensa del territorio:
Podríamos estar hablando de una nueva forma de colonización en muchos sentidos: porque se trata de un capital extranjero que explota, principalmente en su beneficio, recursos naturales y culturales ajenos; porque la decisión de dónde, cómo, cuánto se implanta y extiende esta
industria no se decide de forma horizontal en las poblaciones de recepción, sino en las oficinas de las grandes corporaciones turísticas; porque nos hallamos ante relaciones económicas que generan polarización social y desigualdad geográfica, relaciones de dependencia y no de autonomía económica.
El impacto del turismo en el territorio es algo absolutamente visible, audible e, incluso, respirable, en un país que ha apostado por esta industria como uno de los ejes fundamentales de su “desarrollo” económico desde la década de 1960 hasta nuestros días. Desde la
urbanización de las costas hasta las prioridades en materia de infraestructuras de transporte (autovías y autopistas, alta velocidad ferroviaria, multiplicación de aeropuertos…) y energía, pasando por las decisiones que afectan al cuidado (o descuido) de nuestros espacios y
recursos naturales (aire, agua, bosques), es difícil hacer una foto de la geografía hoy incluida en el Estado español que no sea fiel testigo de un territorio moldeado, de forma irreversible en la mayor parte de los casos, por esta elección económica.
En el Estado español el turismo se ha vendido siempre como el remedio de todos los males. El monocultivo turístico tiene efectos irreversibles y letales sobre los entornos habitados: destruye la función social de la vivienda, precariza el empleo, genera emergencias ecológicas graves y
expulsa a las poblaciones residentes sustituyéndolas por visitantes de paso.
Como expone la introducción del libro, de la editorial Antipersona, Jodidos Turistas: «Despreciamos a los turistas porque su visita nos convierte en indígenas. Y nosotros no queremos serlo. En lugar de aprovechar la posición de sumisión en que nos deja el turismo para
atacar al sistema que las genera, preferimos convertirnos en ellos. En otros lugares del mundo no hay posibilidad de elección -los sujetos visitados nunca podrán devolver la visita-, pero en este preferimos ser turistas que acabar con la dominación que genera».
Bloque 3. Posibilidades y perspectivas de resistencias y luchas:
Como expone Manuel Delgado en La ciudad mentirosa: fraude y miseria del «modelo Barcelona»; tras esa fachada de bondad, de modernidad, arquitectura, diseño, hordas de turistas y premios internacionales se halla «la otra cara»: «Y ahí están los desahucios masivos, la destrucción de
barrios enteros que se han considerado «obsoletos», el aumento de los niveles de miseria y de exclusión, las batidas policiales contra inmigrantes sin papeles, la represión contra los ingobernables… Contrastando con todas las deslumbrantes escenografías destinadas a un público concebido al mismo tiempo como espectador y como figurante, todas las
complicidades vergonzantes, todos los fracasos infraestructurales, todos los exudados en forma de marginalidad que no se han logrado exiliar a la periferia».
Hay cierta tendencia a pensar que Barcelona se doblegó a «los imperativos de las dinámicas del capitalismo mundial, pero esta no es que sea una característica singular de la actualidad en materia de iniciativas urbanas de Barcelona, sino que la clave internacionalizadora ha sido un
elemento esencial de la lógica del crecimiento urbano en Barcelona», empezando por la Exposición Universal de 1888 (que urbanizó la Ciutadella, su entorno y una parte del frente marítimo), la Exposición Universal de 1929 (Montjuïc), el Congreso Eucarístico de 1952 (para
expulsar el poblado de barracas que había en una zona de la Diagonal y urbanizarla), los propios Juegos Olímpicos de 1992 (la Vila Olímpica o el Maremágnum, por citar sólo algunos), y el Fórum de las Culturas de 2004, con el que se expulsó a los habitantes de clase baja de la zona
que ahora es Diagonal Mar, se proyectó el centro comercial y se construyeron viviendas de alto standing debidamente valladas en la zona.
Pero fueron los Juegos Olímpicos, por supuesto, los que entronaron el modelo Barcelona. Tras su celebración, concluida la inercia y con muchas infraestructuras por terminar, se dio una etapa en la que «se empiezan a configurar grandes clusters culturales» como el Raval, el MACBA y el CCCB (al que pronto se le añadirán facultades de la UB), o el de la Plaza de las Glorias, con el Auditorio y el Teatro Nacional de Cataluña (y luego la Torre Agbar, sedes del diseño y la punta del distrito 22@, que no deja de ser un clúster empresarial). «Nos hallamos, pues, en el paso del modelo Barcelona a la marca Barcelona, es decir, de referente de
construcción ético-urbanística de una ciudad a poco más que un logotipo comercial destinado a su promoción competitiva en el mercado».
Nos viene a la mente la referencia a «la violencia que sí se ve» que hacían Álvaro Ardura y Daniel Sorando en First We Take Manhattan , al referirse a las oposiciones a la gentrificación: una manifestación que entra en un café gentrificado es violencia y se percibe como tal; pero la expulsión, silenciosa y personal, de las habitantes originales del barrio, ya sea por la
desaparición de su ecosistema o por métodos más brutales, no se percibe como violencia.
Materiales complementarios:
Bloque 1:
– https://apuntessobrelaciudad.wordpress.com/2021/09/08/el-bello-arte-de-la-gentrificacionrosalyn-deutsche-y-cara-gendel-ryan
– https://apuntessobrelaciudad.wordpress.com/2020/02/16/first-we-take-manhattan-de-danielsorando-y-alvaro-ardura/
Bloque 2:
– https://apuntessobrelaciudad.wordpress.com/2020/10/31/jodidos-turistas/
– https://traficantes.net/nociones-comunes/%C2%BFtourist-go-home
Bloque 3
– https://apuntessobrelaciudad.wordpress.com/2021/03/30/la-nueva-cuestion-urbana-andymerrifield
– https://apuntessobrelaciudad.wordpress.com/2020/02/20/first-we-take-manhattan-iidemandas-y-resistencias-de-la-gentrificacion/
– Podcast: Barrio, política y autodefensa (LLDD)
https://serhistorico.net/2021/06/06/historia-de-la-fai-barrio-politica-y-autodefensabarrionalismo-ii-la-linterna-de-diogenes/
One response to “Proyección-Debate: Post-Gentrificación y espacios autogestionarios”
[…] Retalls de documentals a l’Squatxeria 2024 […]
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